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viernes, 26 de noviembre de 2010

Ken Robinson: Changing Paradigms



No estoy en absoluto de acuerdo con el mensaje del vídeo. En primer lugar hagamos un par de puntualizaciones:
  • ¿Por qué habla de la escuela pública? ¿Acaso la no-pública es mejor?
  • ¿Por qué habla del sistema educativo como el responsable de la alienación de los alumnos/as? ¿No será mas bien la sociedad, la televisión, las familias las responsables de esta alienación y esta falta de creatividad?
  • ¿Éramos nosotros más creativos de lo que son nuestros alumnos? ¿Acaso en la mayoría de los casos la creatividad no va pareja a la edad, y los genios siempre han sido minoría?
  • ¿Desde cuando en el mundo laboral se ha trabajado de manera colaborativa con voluntad propia? ¿Acaso no se reproducen en la escuela los modelos imperantes en la sociedad?
Habría aceptado de buen grado una crítica a la escuela si hubiera dicho en el vídeo:
"El error de la escuela actual estriba en que profesores del siglo XX, con metodologías del siglo XIX enseñamos a alumnos del siglo XXI"

Cambiemos la escuela a la vez que cambiamos el mundo. Nosotros podemos ser una isla en medio del océano, pero cuando los alumnos salgan se ahogarán en el mar, a no ser que haya otra isla cerca. Creemos archipiélagos de islas, penínsulas y continentes para que podamos hacer pie y no necesitemos más salvavidas.

De la cultura de la remezcla a la creatividad colectiva


Me ha gustado el artículo de Adolfo Estalella. Comparto con él el hecho de que el soporte sobre el que se sustenta cualquier manifestación cultural influye sustancialmente en la propia concepción de la obra y su posterior difusión. Quizá fue la imprenta de Gutenberg (1450) la que más influyó en hacer a la producción cultural inmutable y al autor auparle en un pedestal. Debemos agradecerle a Gutenberg que la cultura de los libros pasara de manos de una pequeña elite a capas más amplias de la sociedad, que más gente aprendiera a leer y se dedicara a crear obras escritas, frente a la tradición oral de siglos anteriores.
Me parece que la tradición oral de la literatura tiene algo que ver con la mutabilidad de la creación que está presente actualmente en la digitalización de la cultura. Antes de 1450 el pueblo recibía la literatura de mano de los juglares. Estos iban de pueblo en pueblo cantando las gesta de los héroes del momento. Ellos mismo con la ayuda de su público modificaban la obra cada vez que la ponían en escena, la recreaban, la transformaban y variaban acorde a su gusto y al gusto de su audiencia. ¿Alquien tildaba de plagiadores a estos juglares? ¿Quien firmaba estas obras no escritas? Todos ellos eran los creadores, que con mayor o menor acierto, recreaban la idea original.
Algo parecido ocurre hoy en día desde que la producción artística (o no tan artística) se ha digitalizado y ha pasado a ser patrimonio de todo aquel con acceso a Internet, y a la Web 2.0, porque no olvidemos que todo esto es innato a la Web 2.0. Todos pasamos a ser creadores (¿o copiadores? ¿o recreadores?). Nuestro concepto de la autoría cambiará como cambió con Gutenberg y generaciones venideras lo constatarán en la historia de la cultura. Estamos ante una nueva época. Tenemos suerte porque somos los pioneros.

martes, 23 de noviembre de 2010

3 ejemplos de la "nueva cultura" del siglo XXI



¿Y qué pasa con los que no tienen Internet en casa? Se me "encoge" el alma cada vez que le escucho decir a alguien. "Es que yo no tengo Internet en casa. Total ¿para qué?"
  1. Mi hija Garazi de 5 años llegó la semana pasada de la escuela diciendo que al día siguiente iban a ir al cine a ver la película de "Ponyo". Sin pensárselo un minuto y sin perder el tiempo en explicaciones fue al ordenador, clickó sobre el Mozilla, abrió el Google, escribió Ponyo (acaba de aprender a leer hace dos meses), abrió una entrada en Youtube y me enseñó exactamente "con imágenes" lo que quería decir "con palabras". No es ni más ni menos lista que otros niños, simplemente reproduce lo que ve en casa: ¿estamos en el buen camino? Ya se verá dentro de unos años, de momento comienza a ser un producto de su época (el maravilloso siglo XXI).
  2. Mi hijo Xabi de 3 años, no llama al ascensor,sino que clicka. "Clicka ama, clicka" decía un día.
  3. Nosotros sólo tenemos una tele en casa y a veces, después de comer los fines de semana comienzan los conflictos en la sala. Desde que descubrimos la maravillosa página de Clan en Internet, el problema está más que solucionado. ¿Para que conformarse con un "menú del día" cuando puedes comer "a la carta"? Esto es lo que ha pasado en mi casa, los niños prefieren ver la tele "a la carta" a conformarse con el triste "menú del día" de una cadena. Y eso cuando no se enganchan a Youtube y buscan "dibujos animados" allí.
¿Tengo que empezar a plantearme el tema del "control parental", o acaso, reducir el consumo de Internet de mis hijos?